Si necesitas rellenar un puff y no sabes con qué hacerlo, es bueno que sepas que las perlas de poliestireno expandido (EPS) de alta recuperación, también conocidas como hielo seco, porex, pliexpan, corchopan, etc, es, sin dudas, el material que más se adapta al cuerpo, asegurando, a su vez, el máximo confort.
Incluso, hay algunas marcas de perlas de EPS que cuentan con un tratamiento autoextinguible contra el fuego, es decir, que no propagan el fuego, apagándose por sí solas al detenerse la fuente de calor. Por lo cual, es bueno consultar acerca de este punto antes de comprar el relleno para puff, pues de lo contrario pueden ser muy  inflamables.
Al mismo tiempo, se consiguen en el mercado ciertos rellenos para puff  antibacteriano, lo que impide la aparición y formación de hongos, bacterias, ácaros y cualquier clase de microorganismos, además de insectos o pequeños animales. Esto es  algo que también es interesante consultar, previo a la realización de la compra, pues así te asegurarás de mantener tu puff libre de elementos indeseables.
Los puffs, además pueden rellenarse con otros materiales, como por ejemplo tiras de papel o espumas de poliuretano reciclado, que suelen reemplazar al clásico relleno de perlas de EPS. En el caso de optar por el relleno de tiras de papel, es preciso tener en cuenta que, si el puff es sometido a un uso habitual, habrá que renovarlas cada aproximadamente dos meses.
Al mismo tiempo, los trozos de espuma de poliuretano representan una opción duradera aunque son costosas, incrementan el peso del  puff y, a diferencia de las perlas EPS, no disponen de la misma capacidad de adaptación anatómica, por lo que el puff no resultará muy cómodo.
También, está la opción de rellenar el puff con perlas de poliestireno expandido (EPS) reciclado, las cuales si bien son más baratas, se degradan más rápido, de modo que el puff necesitará ser rellenado más seguido.
Para obtener el mayor confort, cada puff debe ser rellenado hasta un 50% o 60% de su capacidad. Aunque esto depende específicamente de las preferencias de cada persona y el uso que se le vaya a dar al puf, al margen del tipo y modelo de puff que se trate.