Una de las opciones más divertidas en materia de puff es, sin dudas, el  Puff Quesitos, una propuesta colorida para dar un toque diferente y moderno a la decoración de la habitación de los más pequeños.
En el cuarto de cualquier niño, lo que nunca debe faltar son los colores, los cuales son un auténtico sinónimo de alegría y buen ánimo. En su ambiente, los niños necesitan tener una visión absolutamente positiva de todo aquello que los rodea. De modo que con los colores de este fantástico y simpático modelo de puff, dicha sensación está por demás garantizada.
El puff con forma de queso, combina colores como el rojo, el amarillo, el azul y el verde, entre otros, con las formas geométricas, para que los niños puedan jugar y aprender al mismo tiempo.
Este original modelo, creado a partir de triángulos, puede colocarse en forma de  círculo e incluso da la posibilidad de improvisar y crear las formas más diversas. De esta manera, los niños pueden divertirse con las piezas sentándose sobre ellas, al tiempo que pueden, a su vez, girarlas, apilarlas o disponerlas como más les gusten.
Estos quesitos que forman un puff,  inicialmente fueron básicamente ideados para ser usados como asientos, por lo que generalmente están confeccionados con polipiel de alta resistencia y una estructura rígida que, gracias a sus materiales amoldables, otorgan comodidad y permiten un uso intensivo. Un detalle no menor cuando se trata de niños ávidos de jugar y divertirse, sin reparar en asuntos de calidades. Por consiguiente, se trata de un objeto práctico, funcional, con estilo y sumamente divertido.
Pero el puff quesitos, además de ser ideal para la habitación de los pequeños o su cuarto de juegos, también resulta perfecto para colocarlo en el jardín o la terraza. Sólo es cuestión de darle rienda suelta a la imaginación.